Nicaragua, tierra de ecoturismo



En Nicaragua es posible salir de turismo desde su capital y a las dos horas estar navegando por el Lago de Managua y luego escalando el volcán Momotombo.

La silueta cónica del enorme volcán es lo que primero sobresale en el paisaje de frondosa naturaleza verde, cuando se viaja por la carretera hacia León.

El volcán borró del mapa en 1609 a la antigua capital, que hoy es León Viejo. Quedan, para la historia, ruinas de templos, de tumbas y de casonas.

“El oro de Nicaragua y de los países vecinos era intercambiado en esta capital, y ricos comerciantes vivían aquí”, dice Ofelia Marulanda, nacida en Managua y residente en Orlando.

La nueva ciudad fue levantada a 30 kilómetros, “pero el Momotombo continúa siendo una amenaza para los pobladores aledaños”.

Se requieren buenas condiciones físicas para subir y bajar el volcán, en una jornada de 8 a 10 horas. “Algunos montañistas prefieren instalar sus carpas, dormir en la cima y reiniciar la excursión desde temprano en la mañana; sin embargo, nosotros bajamos el mismo día”, comentó María Esperanza Somarriba, viajera incansable, quien estuvo al frente de una excursión. “La aventura vale la pena porque la vista es magnífica, se ve el cráter, la ciudad de León, otros volcanes y el océano Pacífico, si el día es de sol y está despejado”, aseguró.

Según datos de la promotora turística Vianica.com, “la actividad volcánica apenas comenzó a ser monitoreada en abril de 2000. Debido a las altas temperaturas de algunas partes del volcán, se ha puesto una planta geotérmica en su base, la cual produce energía del calor volcánico”.

Paradas gastronómicas

A mitad de camino, en Nagarote, hicimos una pausa y entramos a una fonda (restaurante). “Lo mejor de este lugar es el gallopinto (arroz con frijoles), los quesillos, el vigorón (chicharrón con yuca) y el tiste, una bebida a base de maíz”, aconsejó el chofer Pablo Marenco, que vive entre el taxi y el ajedrez.

El recorrido llegó hasta la casa de Rubén Darío, en León, donde se conserva la cama donde murió el poeta, sus pertenencias y documentos.

Al día siguiente y después de (degustar) frutas frescas (papaya, granadilla, piña, níspero, pitahaya, etc.) en el desayuno, viajamos a Granada, ubicada a 40 kilómetros de Managua y a 90 de la frontera con Costa Rica.

En Granada, una de las opciones es ir a tres kilómetros a Puerto Asese. Joaquín Jarquín, dueño de la lancha “La Tiburona”, nos hizo un recorrido de tres horas por el Lago de Nicaragua, también llamado lago Cocibolca, por US$100. Visitamos algunas de las 360 isletas paradisíacas donde se convive en paz en medio de la arboleda, con el volcán Mombacho al fondo del panorama.

Lagos y volcanes

Nicaragua posee una docena de volcanes, costas en el Atlántico y en el Pacífico, valles y montañas donde se produce buen café. Los amantes de las bellezas naturales y el ecoturismo sueñan con quedarse en este paraíso de Centroamérica.

Un reportaje de El Nuevo Diario

Share on Google Plus

Comentarios