Coches de Caballo, tradición en Granada




Visitar la ciudad colonial de Granada y recorrer sus parques, fortalezas, estaciones de tren, iglesias de estilo gótico y barroco que conjugan con viejos conventos convertidos en museos precolombinos, sus viejas casonas de gruesas paredes de adobes y de taquezal, con sus floridos jardines en los patios encerrados entre amplios corredores que ahora sirven de posada y de elegantes hoteles y restaurantes, es una agradable pero agotadora tarea que puede consumir todo el día, sin embargo, existe una forma de recorrer toda la ciudad sin caminar ni una sola cuadra, viajando cómodamente en uno de los más antiguos medios de transporte del continente: los coches de caballos.


Granada es una de las ciudades más antiguas del continente americano, fundada en 1524 por el conquistador español Francisco Hernández de Córdoba a la orilla del lago de agua dulce más grande de Centroamérica, el Gran Lago de Nicaragua o Cocibolca.

En sus casi cinco siglos de existencia, la ciudad de Granada ha vivido grandes acontecimientos históricos y muchas transformaciones sociales y políticas que la convirtieron por breves períodos, en capital del país, y principal puerto de entrada y de salida de los productos agrícolas nicaragüenses hacia el viejo continente.

Guerras civiles, incendios, sitios militares, pestes, motines, saqueos, insurrecciones y asonadas, entre otros, forman parte de la historia de esta ciudad, que a pesar de las pasiones encendidas de sus pobladores, nunca se ha movido de su sitio y cuando ha sido incendiada y casi destruida se ha levantado con más esplendor, conservando la herencia colonial en su rica arquitectura clásica y barroca que atrae la admiración de turistas de todo el mundo.

Iglesias de estilo gótico, barroco y moderno se conjugan con viejos conventos religiosos convertidos en museos precolombinos; con viejas casonas de gruesas paredes de adobe con sus floridos jardines en sus patios que ahora sirven de posadas y de elegantes hoteles y restaurantes, parques y fortalezas que junto a las fábricas artesanales donde elaboran a mano puros de hojas de tabaco y chocolate de cacao cultivado en la zona, hacen de esta ciudad un lugar ideal para pasar entretenido todo el día recorriendo sus milenarias calles.

Granada en coche de caballos

Recorrer toda la ciudad y descubrir sus secretos es obra titánica, lleva mucho tiempo. Se puede hacer a pie, pero es muy cansado. Para disfrutar de esta ciudad sin caminar ni una cuadra existen los tradicionales coches de caballos, que no solamente le trasladan de un sitio a otro, sino que le transportan a la época de las diligencias que circulaban por las calles empedradas durante la “fiebre del oro” en California.

En el Parque Central se encuentran estacionados los coches de recorrido turístico de la ciudad. Son coches bien decorados, conducidos generalmente por sus dueños o por familiares, con conocimientos básicos sobre la historia y las tradiciones de la ciudad, para compartirlas con los turistas que abordan sus vehículos.

El recorrido inicia en el Parque Central, previo acuerdo del pago sobre la ruta que escoge el visitante, pues hay recorridos pequeños de solo media hora que le transportan por el Centro Histórico de la ciudad, así como también recorridos de 45 minutos y hasta de una hora que le llevan a conocer todas las iglesias, museos, parques, zonas comerciales, hoteles, restaurantes, monumentos, calles históricas, estaciones ferroviarias y complejos turísticos a la orilla del Malecón.

Manuel Álvarez, conductor de uno de estos coches turísticos, explicó que ellos son 40 socios, agrupados en una cooperativa, con el fin de brindar servicio de transporte a los turistas nacionales y extranjeros que visitan esta ciudad colonial.

A paso adecuado, el coche de Álvarez salió de la fila del parqueo en el Parque Central y dobló por la Calle La Libertad, que cruza la zona comercial de la ciudad, y luego toma la Calle Atravesada, pasando por la casa donde vivió la heroína nacional Rafaela Herrera, la jovencita que a punta de cañonazos venció a los ingleses que pretendían tomarse el Castillo de la Inmaculada Concepción, a orillas del río San Juan, en 1762. Esa casa ahora alberga el Museo del Chocolate. Más adelante se encuentra la casa donde vivió el general Emiliano Chamorro, expresidente de Nicaragua.

La Calle Atravesada, también conocida como “la de los bancos”, es la más larga de Granada, y toma su nombre porque es la única que cruza todas las avenidas de la ciudad, de este a oeste. Esta calle lleva a la antigua Estación del Ferrocarril del Pacífico, que data de 1886, donde se encuentra una antigua locomotora de vapor, el vagón presidencial, uno de pasajeros y un vagón de carga.

Frente a la estación se encuentra el popularmente conocido Parque Sandino, pero que fue renombrado como “Parque de los Poetas” cuando se fundó el Festival Internacional de Poesía de Granada, al que asisten poetas de más de 99 países del mundo.

Luego se toma la Calle Concepción de María, tambien conocida como “la avenida de las industrias”, porque ahí funcionan varias fábricas que producen jabón, aceite y café, entre otros rubros. Pasando por las antiguas instalaciones de la jabonería Prego, se dobla a la izquierda y se toma la Avenida Elena Arellano, que pasa por la parada de los buses que van al Mercado “Roberto Huembes”, de Managua, y luego pasa por las ruinas de lo que fue el Hospital San Juan de Dios, construido en 1888.

Más adelante se dobla hacia la derecha y se avanza por la Calle de La Loquera, que fue un personaje popular de la antigua Granada. Al tope de esta calle se encuentra la Fortaleza La Pólvora, un fortín construido por los españoles a finales del siglo XVIII para defender la ciudad de los ataques de piratas ingleses y franceses, enemigos de la Corona española en esa época.

El recorrido sigue por la Calle Real de Xalteva, que pasa por la capilla de estilo gótico María Auxiliadora, junto al Colegio La Salle. Más adelante se encuentra la chichería París, con más de 100 años de tradición en la elaboración de chicha. Por esta esquina pasan todos los granadinos que se despiden de este mundo, pues aquí doblan todas las caravanas fúnebres, ya que a pocas cuadras se encuentra el cementerio.

Siguiendo sobre esa calle se llega a la iglesia Xalteva, construida frente a una pequeña población de indios jaltevas, quienes tenían un tiangue donde hacían sus trueques entre ellos.

Sobre la misma calle, a mano izquierda, se encuentra el pasillo conocido como Calle El Recodo, donde se encuentra la casa más antigua de Granada, según explica el conductor del carruaje, quien también funciona como guía.

“Esta es la primera casa de adobe de la ciudad”, explica Álvarez, y agrega: “Aquí vivió el filibustero William Walker en 1856 y luego le perteneció a Lorenzo Guerrero. Ahora es administrada por la misma familia y funciona como un anticuario”.

Bajando sobre la misma calle se llega a la iglesia La Merced, que fue saqueada y quemada por el mismo William Walker durante la Guerra Nacional, pero fue restaurada. Aquí, el visitante puede disfrutar de una vista de la ciudad, subiendo la torre del campanario por un módico aporte de dinero.

El recorrido sigue y vuelve al Parque Central, allí hay kioscos donde venden el platillo típico de la ciudad, el famoso vigorón granadino. Frente al parque se encuentra la Catedral y los edificios más antiguos y representativos de la arquitectura colonial de Granada, como la Casa de la Cultura o casa de los Pellas, el edificio del Hotel Alhambra, la casa cural, la Casa de los Tres Mundos, que funciona como un centro cultural, donde hay salas de museos, talleres de pintura, de música y otros.

Doblando por la derecha del parque se pasa frente al Palacio Municipal donde funciona la alcaldía de la ciudad. A su costado derecho se encuentra el hotel La Gran Francia, y más adelante otros hoteles y operadoras de turismo que ofrecen paquetes para vivir emocionantes aventuras fuera de la ciudad.

Una cuadra más hacia el lago se dobla a la izquierda para luego tomar la calle peatonal La Calzada, que es la zona rosa de La Gran Sultana, nombre con el que tambien es conocida Granada.

Esta zona siempre está frecuentada por turistas de todo el mundo, pues aquí los restaurantes, con sus mesas y sombrillas sobre las aceras, le dan un ambiente cosmopolita a la calle, la que por la noche bulle de gente que habla todos los idiomas del mundo alrededor de suculentos platillos de la vasta gastronomía granadina.

Pasando por en medio de La Calzada, a cuyos lados se encuentran bares, restaurantes, hoteles, operadoras de turismo, salones de belleza, ciber-cafés, refresquerías, heladerías, pizzerías, taquerías, museos, talleres de pintores, etc., el recorrido le lleva a la iglesia Guadalupe.

Al final de la calle se llega al Malecón, donde en una pequeña rotonda se encuentra la estatua de Francisco Hernández de Córdoba, el conquistador y fundador de la ciudad en 1524.

A mano derecha se encuentra la entrada al Complejo Turístico Cocibolca, donde existen bares y restaurantes que ofrecen comidas y bebidas, así como excursiones en bote a las isletas.

El recorrido termina regresando por la calle paralela de La Calzada y luego toma la calle que pasa por el Convento y Museo San Francisco, donde se encuentra la colección de petroglifos más grande de Centroamérica, con ídolos de piedra encontrados en la isla Zapatera y en otros sitios cercanos del Gran Lago de Nicaragua.

Una tradición desde 1861

Los coches de caballos en Granada son una tradición que data de 1861, cuando el alemán Enrique Gottel instaló una compañía de diligencias haladas por caballos para la Compañía del Tránsito de Cornelio Vanderbilt. En Granada existen dos tipos de servicios de coches de caballos: el tradicional que sirve como taxi, que sale del Mercado Central hacia los barrios y que cobra entre C$10, C$20 y C$30, según la carga y la distancia del barrio al que viaja el pasajero, el otro servicio es el de los coches turísticos, que tienen su parqueo en el Parque Central y que solo hacen recorridos por los sitios de interés turístico de la ciudad (museos, iglesias, parques, monumentos, hoteles, etc.) Estos cobran por el tiempo que dura el tour. Media hora vale entre C$200 y C$250; 45 minutos cuestan C$350, y una hora C$500.

Cómo llegar:

Del Mercado “Roberto Huembes” y de la parada frente a la Universidad Centroamericana salen buses y microbuses rumbo a Granada. Ya en la ciudad colonial busque el Parque Central, allí están los coches turísticos.

Un reportaje de El Nuevo Diario

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