Los frijoles a punto de desaparecer el plato nica

Una taza y media de frijoles cocidos hoy cuesta diez córdobas en el barrio capitalino San Antonio. Hasta hace poco Brenda Mayorga vendía la misma cantidad de este grano rojo por la mitad de ese precio.

 “Se resiente la gente porque me dicen —muy poquito, muy poquito— y yo les digo que se pongan la mano en la conciencia. ¡Esto está caro!”, asevera esta mujer de piel tostada que a diario sobre leña pone a cocer 12 libras de frijoles para “sacar la comidita” de su familia. Su ganancia la calcula en un córdoba por cada libra de frijoles que pone a cocer.

Mayorga confiesa que en estos días la situación ha empeorado. “Andamos en todos lados investigando dónde es más favorable (el frijol) y allí lo vamos a comprar”, dice.

La última vez adquirió en un supermercado capitalino cada libra a 19 córdobas. Hace cuatro años cuando empezó a vender frijoles cocidos, el quintal de este alimento costaba 500 córdobas. Ahora vale 2,500 córdobas aproximadamente.

“AGUA DE CALCETÍN”


La sopa de frijoles es el caballito de batalla de Las Sopas “El Popular René”. Aquí, ante el incremento en el precio de este rubro, las pérdidas en el negocio han alcanzado los 300 córdobas por cada 12 o 15 libras de frijoles. “Nosotros no podemos estar subiendo los precios en las comidas, tenemos que asumir el precio del frijol para mantener al cliente”, sostiene René Manzanares, propietario del negocio.

Comprar frijoles de menor calidad para él tampoco es una opción. “El frijol chile es el que nos da el punto y el color en la sopa (…) no es lo mismo hacerlo con un frijol de mala calidad que hace que la sopa se vea pálida y pareciera agua de calcetín”, explica Manzanares.

El acelerado incremento en el precio del frijol en las últimas semanas, también mantiene en jaque el negocio de Carlos Riuzzhet, quien vende gallo pinto empacado en minisúperes y supermercados. Tanto así, que se ha visto obligado a incrementar hasta en 27.7 por ciento el precio de la libra de este producto. Lo elevó de 13 córdobas a 18, precisa.

Riuzzhet es propietario de Betulia Foods, una empresa que a diario prepara e introduce al mercado nacional 350 libras de gallo pinto. Según él, para evitar perder clientes y asegurar la calidad, planean introducir al mercado raciones de media libra. “Para seguir llegando a ese segmento que siempre compra pero que ahora lo ve muy costoso. Ya estamos haciendo el sondeo y vemos que tendría bastante aceptación”, afirma.

Brenda Mayorga, por su parte, espera que el frijol pronto cueste menos, pues “si esto sigue subiendo vamos a tener que dejar de venderlo”, lamenta. LA PRENSA

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