El 31 de julio vence el período para que extranjeros que viven en Costa Rica tramiten sus permisos de trabajo sin multas


Miles de nicaragüenses esperan que la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) de Costa Rica anuncie una prórroga al transitorio de la Ley de Migración, para que extranjeros que laboran en el sector construcción, agricultura y empleadas domésticas, puedan tramitar sus documentos para regularizar su estatus migratorio con permisos laborales.




Este transitorio permite que los foráneos tramiten sus solicitudes, incluso con visa vencida y a bajo costo, pero vence este 31 de julio. A partir del primero de agosto, los indocumentados que se mantengan en territorio costarricense, tendrían que pagar US$100 de multa por mes.

Las multas, también alcanzan a los empleadores. Según establece la ley, los patronos que no documenten a sus trabajadores extranjeros, serán sancionados con el pago de entre 2 y 12 salarios base.

Pocos acuden

Sin embargo, el transitorio no ha dado los resultados esperados, y relativamente muy pocos trabajadores de estos tres sectores (en su mayoría nicaragüenses) se han acogido a él.

Las cámaras empresariales como la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco), aseguran que han mantenido conversaciones con la DGME para poder ampliar el período de excepción, y que incluso, ya se llegó a un acuerdo con las autoridades de Migración para ampliar el período, pero sin especificar si a seis meses o un año más.

Por su lado, el departamento de prensa de la DGME aseguró que la directora Kathya Rodríguez se referirá al respecto hasta la semana próxima en una conferencia de prensa.

Para la viceministra de Gobernación, Carmen Muñoz, la documentación permite que el trabajador inmigrante goce de todos sus derechos laborales, pero hay cientos de casos, como el de los trabajadores temporales, en que no pueden gozar del seguro social, porque andan trabajando de finca en finca por períodos cortos, y la ley exige que para afiliarse a la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), se debe contar con al menos un mes de laborar para la misma empresa o patrón.

Una oportunidad


Publicidad
Para Quxabel Cárdenas, de la Asociación Enlaces Nicaragüenses, una prórroga de seis meses (de agosto 2014 a enero 2015), es válida para la agricultura, pero los períodos de la construcción y del trabajo doméstico son más amplios.

“Creemos que el período debería ser por todo 2015, mientras da tiempo a los diputados de analizar más ampliamente la posible reforma de la Ley de Migración. Hay dos tipos de trabajos: los formales y los temporales. Estos últimos están desprotegidos en sus garantías sociales elementales, como la salud, jornadas extras y libertad de movilidad”, afirma Cárdenas.

Cifras no cuadran

Para Cárdenas, los permisos de trabajo aprobados son sumamente pocos, y cree que no llegan ni al 10% de la fuerza laboral, en relación con los miles que trabajan permanentemente o no en los sectores reconocidos por el Ministerio del Trabajo de este país.

“Las cifras migratorias indican que con pasaporte ingresaron al país más de 400,000 nicaragüenses en 2013. Sin embargo, las personas con cédula de residencia son menos de 300,000. Ello da un indicio de que hay un flujo de al menos 180,000 personas que entran y salen. De ellos, un alto porcentaje lo hace por motivos de trabajo. Sin embargo, los permisos de trabajo ascienden a menos de 4,000 desde que inició el período”, alerta.

Según datos del periódico especializado en economía El Financiero, desde que iniciaron los transitorios en 2012, menos de 10,000 personas se documentaron con estos períodos de excepción.

“Ha habido varias prórrogas a los transitorios laborales, lo que es una clara prueba de que la Ley de Migración vigente no ha logrado ser exitosa para el mercado laboral de trabajadores migrantes. Entonces, es muy factible que se dé una reforma migratoria que evite el desgaste y la angustia”, indica Cárdenas.

Estabilidad

Para la coordinadora de Enlaces Nicaragüenses, una prórroga llevará estabilidad a la fuerza de trabajo migrante y a los mismos empleadores, ya que por la vía ordinaria un permiso laboral sale costando al menos US$800, mientras que por medio de esta excepción tiene un costo menor a los US$200.

“Esperamos que haya negociaciones y propuestas de los empleadores que conlleven a incrementar las capacidades de regulación migratoria, que con poco presupuesto ha sido ampliamente rebasada, y esperar que el grupo de personas que ahora están en condiciones de explotación, logre ingresar masivamente a un proceso que sea ágil. Que los costos no recaigan en los salarios de los trabajadores y que se garantice acceso elemental a la atención medica”, indicó.

“Necesariamente, esto tiene un rebote urgente en Nicaragua, para el Consejo Supremo Electoral, municipalidades, Policía y Migración, que son los encargados de entregar documentación básica que pide Costa Rica. La Embajada y el Consulado ya tienen experiencia con las prórrogas anteriores, y deben aprovechar esta oportunidad”, advirtió Cárdenas. Radio Ometepe / END

Share on Google Plus

Comentarios