Niños, niñas y jóvenes de Ometepe le dan vida al material no biodegradable


Desde hace cuatro años la Isla de Ometepe fue declarada Reserva Biósfera por la Organización de las Naciones Unidas para Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), título que la vuelve una joya natural para el turismo local y extranjero, pero esto también la coloca en una posición vulnerable.
Diario Hoy
“La problemática de la basura es seria y a veces los sitios turísticos no cumplen con los requerimientos que mandan las municipalidades. Vamos a hacer una campaña a mediados de octubre sobre el reciclaje, donde los hoteles, restaurantes y dueños de negocios pongan la basura separada y ahí involucraremos a organizaciones y personas de la sociedad civil”, expresa Marcos Libaldo Bojorge, coordinador del proyecto de gobernabilidad local de Moyogalpa.
A mayor demanda turística mayor contaminación para los suelos y fuentes pluviales de la isla del encanto: Ometepe. Y a pesar de los esfuerzos ecológicos que surgen de parte de los jóvenes de la isla que conforman la agrupación de la Educación Medio Ambiental de Ometepe (EMAO), en este lugar hay mucho camino de conciencia verde por recorrer.
“La isla es uno de los centros de turismo más visitados de Nicaragua, lo que se traduce en grandes cantidades de alimentos envasados en material inorgánico. Estos productos sí salen como basura y no solamente a través de la cooperativa de las mujeres pepenadoras, sino también mediante centros de acopio de la misma comunidad, pero no se saca todo el material que se genera en la Isla de Ometepe; quizás un 25 por ciento del producto es el que logran sacar”, expresó Reina Rodríguez Pavón, gerente de Renisa.

Hora de actuar

El porcentaje restante de los residuos inorgánicos se queda dentro de la isla de los dos volcanes, contaminando el ambiente, porque los desechos en su mayoría van a parar al lago Cocibolca.
Por eso la gobernabilidad de ambas municipalidades: Moyogalpa y Altagracia, y organizaciones no gubernamentales están trabajando en programas de reforestación.
En la Escuela de Balgüe, uno de los 28 centros educativos de la isla, donde se está trabajando por incentivar la conciencia ambiental, además de los huertos escolares, también se promueven charlas y talleres de reciclaje por parte de EMAO.
Alexander Paladino, uno de los chavalos pilas puestas de esta agrupación, con apoyo de sus compañeros de EMAO, crearon en la escuela basureros y bancas construidas a base de botellas plásticas en las que introdujeron bolsas de chiverías para darle color al decorado de las bancas. Y la superficie de estos asientos fue decorada con tapones de botellas.
“Nosotros le compramos a las mujeres pepenadoras de Moyogalpa algunos envases y los tapones de las botellas para hacer nuestros basureros y murales”, comenta Karin Paladino, quien dirige a los jóvenes de EMAO.
Estos jóvenes, además de dar talleres de reciclaje, realizan obras teatrales para calar en la comunidad de la Isla de Ometepe. HOY

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