Turismo. Nicaragua destaca por tener playas aisladas y tranquilas

La escena se repite en las costas de todo el mundo. Playas que se llenan de color con las toallas y quitasoles de los visitantes, niños jugando con balones y baldes de arena, vendedores de bebidas y comida caminando y ofreciendo sus productos, negociantes alquilando sillas y reposeras, y ventas a la orilla de la arena. Aunque para muchos es una imagen común, en Nicaragua se ve algo diferente.
Playa Gigante Rivas Nicaragua


La costa del Pacífico nica atrae a surfistas y turistas que descubren kilómetros de playas en donde se puede estar completamente solo.

Esa tranquilidad es la que atrajo hace seis años a Rob Plath. El nativo de Florida, Estados Unidos, vivía en Costa Rica, pero tras conocer el Pacífico nica se estableció en playa Gigante donde comenzó un servicio de expediciones de pesca llamado Colorline Charters.

“Yo vivo en la playa y me despierto todas las mañanas y está tranquilo, hermoso y en calma. Muy pacífico. Antes me despertaba en Costa Rica y veía a 50 personas corriendo y cosas locas”, explica Plath.

“Es difícil de explicar pero es mucho mejor que otros lugares a los que he ido en Centroamérica, es mucho más relajado aquí”, agrega.

EL SUEÑO DEL TURISTA

“Largos, vacíos y hermosos tramos de playas que todavía puedes tener para ti mismo, si sabes donde ir”, es el comentario sobre la costa nicaragüense de Dan Prescher, editor del sitio International Living y autor del libro “La guía para retirarse en el extranjero con un presupuesto”.

El viajero profesional, que vivió por 6 meses en San Juan del Sur en 2007, asegura que estos lugares probablemente se darán a conocer una vez se arreglen las carreteras y se facilite el acceso. “Pero por ahora todavía puedes encontrar bahías bellas y pequeñas, y ser la única persona ahí”, explica.

“Conozco las playas de Tola y de San Juan del Sur. Son algunas de las más bellas y aisladas playas del Pacífico en existencia”, asegura. “Lo mismo al norte. Los nicaragüenses saben de ellas, pero muchos turistas no lo han percibido aún”, agrega.

Los empresarios turísticos están conscientes de que esto es un atractivo para los visitantes.

Según Leonardo Torres, presidente de la Cámara Nicaragüense de Turismo de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa, Cantur, hay dos cosas que a el turista ya no le gustan: ponerse mucho tiempo al sol y estar en conglomeraciones de personas.

“Los vuelven locos los vendedores ambulantes y no hay libertad de estar con la familia en tranquilidad, hacer una siesta o tener un buen libro”, dice Torres.

El presidente de Cantur explica que aunque ha aumentado el turismo en el país, el extenso territorio de Nicaragua aún no se ve saturado como en países como Costa Rica. “Hay temporadas donde vos estás solo en la playa. Es un beneficio todavía porque no es un turismo saturado”, aclara.

“Tenemos que cuidarlos y ser razonables y no convertir las playas en mercados porque lo que hacen es crear condiciones que no son apropiadas para el turista que anda buscando tranquilidad. Principalmente el turista europeo que sabe lo que es saturación de playas”, agrega.

CASAS DE DESCANSO

La tranquilidad es también lo que trae a extranjeros que buscan comprar un segundo hogar.

Según Gaspar Guadamuz de Nica Life Realty, la mayor parte de los extranjeros escogen San Juan del Sur por la seguridad, tranquilidad y los precios.

“Lo más común que se ve, es que la mayoría está buscando casas que tengan vista al mar y que tengan una distancia del pueblo de cinco minutos manejando”, explica Guadamuz.

Al buscar casa las playas favoritas son Maderas, Marsella, Remanso y Hermosa. “La mayoría de la gente que viene a San Juan del Sur nunca los vas a ver en las playas del pueblo. Siempre visitan playa Hermosa que es muy tranquilo, visitan playa Marsella porque nunca hay personas”, aclara el agente de bienes raíces.

“Playa Maderas se ha vuelto muy transitada, entonces la mayoría que va a esa playa es porque les gusta mucho surfear. Si andan buscando pasar la tarde, leer un libro o tomar el sol prefieren otras playas”, agrega.

LO NEGATIVO

El estadounidense Rob Plath disfruta de la vida relajada que le ofrece la playa Gigante en Rivas, pero asegura que aunque ese es un atractivo para los turistas también tiene su lado negativo.

“Una de las cosas en que hay que trabajar es en las comodidades para la gente que está en la playa”, explica Plath. “Como espacios para alquilar sillas y otras cosas porque algunas playas no tienen nada e incluso no hay baños para usar. Las playas son maravillosas y todos las aman, pero a veces necesitas usar un baño”, agrega.

Este tipo de infraestructura es un tema que el Cantur tiene presente. “Estamos haciendo una valoración de cómo están las playas, qué ofertas tenemos y uno de los problemas es que baños no hay (…) Nos hace falta infraestructura. No tenemos a veces dónde comprar una botella de agua”, asegura el presidente de Cantur, Leonardo Torres.

La cámara trabaja en ideas para poner baños en las playas y obtener dinero para la mantención de estos, además de formas de incentivar que se establezcan negocios cerca de la costa. “También falta oferta médica como protectores solares o curitas. A veces carecemos de cosas muy elementales y hay que ir al pueblo a buscarlas”, explica.

“Las playas que están solas tienen encanto pero el turista quiere tener lo elemental cerca y es algo que tenemos que trabajar”, finaliza.

"Antes vivía en Costa Rica, pero está muy lleno de gente. Me gusta acá porque es muy tranquilo y relajado”. Rob Plath, estadounidense que vive en Playa Gigante. END

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