El calor sigue

“El abanico lanza aire caliente, ¡no soportamos! Ojalá llueva pronto”, expresa Darwin Martínez, poblador del municipio de Somotillo, Chinandega, el departamento de Nicaragua más golpeado por el clima en los últimos días, con temperaturas de hasta 39 grados Celcius, según el monitoreo del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
Para sofocar el calor cuenta que se refugia debajo de los árboles, pues varios de sus familiares han presentado problemas de presión arterial que asocian a las altas temperaturas.
Simón David Madrigal, habitante del poblado de Santo Tomás del Nance, también del departamento de Chinandega, dice que la situación del calor es crítica y la asocia al despale que ha provocado la desaparición de varios ríos y quebradas.
“Jamás había sentido tanto calor como ahora, tenemos que bañarnos varias veces al día y regar porque no soportamos el bochorno”, cuenta.
En Managua se repite la historia. Margarita Rojas dice que durante los días más calurosos toma bastante agua y sale de la casa, donde la sensación de bochorno aumenta.   
“El abanico lo enciendo en el día y la noche, pero cuando el calor es más sofocante nos vamos al patio o al porche para tomar más aire”, indica.
“Antes los calores eran menos intensos porque no había tanta deforestación y teníamos mejores precipitaciones; ahora ocurre lo contrario”, opina Arturo Guzmán, poblador de la comunidad Salinas Grandes, municipio de Tola en el departamento de Rivas, al señalar que el presente mes de abril ha sido el más caluroso de los últimos años.
Para Roberto Aguirre Zeledón, del municipio de San Juan de Cinco Pinos, la variabilidad climática es desesperante, ya que sufren días extremadamente calurosos y madrugadas frescas, lo cual considera que afecta su salud. “Me baño tres veces al día, y tomo mucha agua para enfrentar el bochorno”, comenta.
Calor continúa
La onda de calor que se ha desplazado durante los últimos días, en varios puntos del país, se mantendrá con igual intensidad por las próximas semanas de acuerdo con proyecciones del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
Las proyecciones de la institución indican que en la zona occidental del Pacífico, que comprende los departamentos de León y Chinandega, la temperatura oscilará  entre los 37 y 39 grados Celsius; en tanto en la zona Norte --tradicionalmente la más fresca de Nicaragua-- habrá temperaturas de hasta 32 grados. En el caso de la zona Central del Pacífico se esperan entre 33 y 35 grados Celcius.
Primeras lluvias
El Gobierno ha establecido el 20 de mayo próximo como la fecha en la que iniciaría la época de lluvia en el país, por lo que el calor podría durar al menos 22 días más.
A esto hay que agregar la instauración del fenómeno climático de  El Niño en la región, cuyo escenario plantea que habrá una leve escasez de lluvia y una prolongación del período de la canícula (15 de julio al 15 de agosto de cada año).
Durante un foro sobre clima, desarrollado recientemente en Managua, en el que participaron meteorólogos del istmo, el Caribe y Suramérica, se planteó que en el caso concreto de Nicaragua habrá dos escenarios de afectación para varios puntos del país.
El primero comprende la franja occidental (departamentos de León y Chinandega), una parte de la zona Norte y la Región Autónoma del Caribe Sur, donde se espera que las precipitaciones estén por debajo de lo normal.
En el otro escenario para la lluvia se contempla que las precipitaciones serán “normales” en las zonas del Pacífico central --Managua, la meseta de los pueblos, Masaya, Granada, Carazo-- y la región Central del país que comprende los departamentos de Boaco, Chontales y la parte sur del departamento de Río San Juan.
“A pesar de estos déficits de lluvia planteados en los escenarios para Nicaragua, hemos considerado que no serán tan drásticos, que no podrían ser tan severos en el desarrollo de los cultivos para esa zona de Occidente”, precisó en esa ocasión Mariano Gutiérrez, director técnico de Meteorología del Ineter. END

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