¡Hipertensión bajo control!

María, de 54 años, sufre de presión alta desde hace 10 años, y durante ese tiempo viene tomando distintos medicamentos que no le aportan mejoría.

Asiste seguido al centro de Salud de su localidad con presión alta, y para controlársela le ponen una o dos pastillas bajo su lengua, y ese ciclo se repite muy seguido.

¿Se siente identificada con María? Ella es una entre millones de adultos que engloban la epidemia mundial de la hipertensión arterial, particularmente en las edades entre 45 y 64 años.

El cardiólogo intervencionista, Daniel Meneses explica que el excesivo consumo de sodio, sedentarismo, sobrepeso, stress, etc., da como resultado la hipertensión arterial.

A pesar de una mayor conciencia pública del problema, de la creación de políticas de prevención en la mayoría de países y el desarrollo de numerosos fármacos el problema no parece resolverse a corto ni a mediano plazo. Y lo peor es que la epidemia está alcanzando proporciones gigantescas y consecuencias graves como la aparición de infartos del miocardio, derrames cerebrales, insuficiencia renal, aneurismas de aorta, arritmias cardiacas y falla cardiaca.

El doctor Meneses, manifestó que existe un grupo de pacientes denominados hipertensos resistentes, los cuales requieren tres o cuatro drogas para mantener la presión arterial bajo control. En este grupo de pacientes es donde el riesgo de complicaciones es sustancialmente mayor ya que en ellos las complicaciones graves aparecen con mayor frecuencia, y a una edad relativamente precoz.

Nueva alternativa


El tratamiento convencional de los pacientes hipertensos resistentes consistía en agregar medicamentos en forma escalonada de forma que se podía llegar a seis o más medicamentos en el mismo paciente.

Aun con esta estrategia muchos como doña María, de quien hablamos al principio, desarrollaban complicaciones a menudo fatales por una escasa adherencia al tratamiento múltiple, o bien por fracaso del esquema.

En la búsqueda de soluciones más apropiadas para estos enfermos se desarrolló recientemente la técnica de cardiología intervencionista denominada Denervación Renal, la cual consiste en la eliminación de unos nervios que están ubicados en los riñones y que envían constantemente información al cerebro para aumentar la presión arterial.

Desde comienzos del siglo pasado se practicaba una cirugía para eliminar estos nervios renales con resultados impresionantes en reducción de la presión arterial, agregó el cardiólogo, pero a pesar de los resultados favorables en la presión arterial la cirugía dejó de practicarse porque se acompañaba de muchas complicaciones ya que se trataba de un procedimiento quirúrgico mayor.

Procedimiento mínimamente invasivo

Actualmente, utilizando técnicas mínimamente invasivas se ha conseguido desarrollar la eliminación de estos nervios mediante el uso de un catéter delgado que se introduce por la ingle.

El procedimiento lo realizan cardiólogos entrenados en la técnica y en un ambiente que puede ser tanto en un quirófano con un sistema de Rayos X llamado arco en C, como en una sala de cateterismo cardiaco. El catéter libera calor en forma controlada (radiofrecuencia) y es capaz de eliminar en forma muy eficiente a los nervios renales.

El paciente recibe anestesia general y en aproximadamente 40 minutos se elimina la totalidad de los nervios. Es dado de alta el mismo día y lleva todos los medicamentos para reanudar su vida habitual.

Los resultados comienzan a hacerse evidente entre la tercera y la quinta semana después del procedimiento, cuando la presión arterial de manera regular desciende en forma considerable.

A medida que pasa el tiempo, el descenso de la presión arterial es mayor, y en el momento actual los pacientes seguidos en tres años muestran cifras de hipertensión arterial leve con una sola medicación al día.

Un dato muy interesante argumenta el doctor Meneses, es la seguridad del procedimiento ya que la mortalidad es de cero y las complicaciones reportadas han sido menores y reversibles.

En Nicaragua actualmente se dispone de la tecnología para hacer denervación renal en pacientes con hipertensión resistente.















Tome nota


Los siguientes cardiólogos miembros de la Asociación Nicaragüense de Cardiólogos, Ascani, han sido entrenados recientemente en el Primer Curso Latinoamericano de Denervación Renal realizado en Cali, Colombia: doctora Nuria Sobeyda Granados, doctor Noel Lorío, doctor Marco Argüello y doctor Daniel Meneses. El acelerado progreso de la cardiología nicaragüense, permite poner al público una tecnología tan solo recientemente desarrollada a nivel mundial. Para más información, puede consultar con el doctor Daniel Meneses al cel.: 8851- 3451 o 8465-6030.


Fuente: El Nuevo Diario

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